Las firmas originales de la escritura quedan en la matriz, que no sale de la notaría


Al otorgar una escritura pública, los comparecientes firman junto al notario. Sin embargo, la copia que reciben no reproduce su firma, sino una fórmula como “está la firma de los comparecientes”, seguida del signo, firma y rúbrica del notario autorizante.

La razón es que la escritura matriz y la copia son documentos distintos. La matriz es el original: firmado por los otorgantes y autorizado por el notario (art. 17 de la Ley del Notariado). Se integra en el protocolo, el conjunto ordenado de matrices autorizadas durante un año, que el notario custodia. La matriz no sale de la notaría.

A las partes se les entregan copias. La copia autorizada lleva el signo, firma, rúbrica y sello del notario (art. 241 del Reglamento Notarial). En las copias simples, el Reglamento prohíbe expresamente hacer constar la firma de los otorgantes (art. 224.2).

Por tanto, la ausencia de firmas manuscritas en la copia no es una omisión ni un defecto formal. Las firmas originales existen y se conservan en la matriz, dentro del protocolo.

No lo dudes, consulte consulta a tu notario.

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*Desde Notaría Blanca Palacios recordamos que esta información tiene carácter meramente divulgativo y no sustituye el asesoramiento jurídico individualizado que cada caso requiere.

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